El silencio de Luis me pareció abrumador, necesitaba escuchar una respuesta en referencia a Lucrecia pero prefirió evadirme.
— No sé nada, Mary — Comentó Luis sin darme la cara yo lo miré extenuada, como no iba a saberlo.
— Me preocupa no saber con exactitud donde se encuentra ahora — Dudé mientras me colocaba más cerca de la mesa para reposar mi barbilla en mis manos, estaba demasiado abrumada
— Pues mira, no sé realmente dónde esté, pero puedes buscarla después — Señaló Luis, un poco fastid