Estoy sentado en la cama esperando a que Daniela salga del baño. Me vi tentado a entrar para ayudarla, pero decidí darle su espacio. Si las cosas empeoran, entraré. En ese momento, Daniela sale del baño, bastante pálida. Al verme ahí sentado, queda sorprendida.
—¿Estás bien? —es lo primero que pregunto.
—Sí. ¿Qué haces aquí? —No pienso extender esto, voy directo al grano.
—¿Quién es Mariano y por qué te amenaza?
Puedo ver cómo su cara se pone aún más pálida que cuando salió del baño. Me preocup