La mañana había comenzado tranquila en el apartamento de Dylan, hasta que Joaquín llamó por teléfono con una invitación inesperada.
—Desayuno —dijo sin preámbulos—. Mañana. Restaurante "Almendra", nueve en punto. Quiero conocer a tu madre, Dylan.
Dylan se quedó en silencio por unos segundos, parpadeando con sorpresa.
—¿A mi madre? ¿Por qué?
—Porque soy el hermano mayor de Luciana —respondió Joaquín, como si la respuesta fuera obvia—. Y quiero conocer a la familia política de mi hermanita a