capítulo 14

La mañana siguiente

Luciana se encontraba frente al espejo, alisando nerviosamente las arrugas inexistentes de su vestido.

Dylan, impecable como siempre, se acercó por detrás y apoyó una mano en su cintura. Su contacto le transmitió una seguridad silenciosa.

—Estás perfecta —le murmuró al oído, provocándole una sonrisa fugaz.

La invitación a almorzar había llegado formalmente esa misma mañana: una comida familiar en la mansión Richard, organizada "casualmente" tras la intromisión de Sarah.

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App