El sol de la tarde caía suavemente, y el murmullo de las hojas meciéndose en el viento llenaba el ambiente con una tranquilidad que a ella le resultaba ajena. Avy se encontraba sentada junto a la piscina, con una copa de vino en la mano y la mirada perdida en el reflejo del agua.
Aunque había regresado a su hogar tras casi tres años de viajes constantes, seguía sintiéndose como una extraña, como si aún estuviera huyendo de algo que no podía alcanzar ni dejar atrás. Dan, su amigo y socio, le hab