Marcus observa cómo se llevan a una Avy que apenas podía caminar. Se zafa de las garras de Claribel y, molesto, se va de la fiesta dejándola atrás, haciendo un berrinche y llorando frente a quien pronto sería su suegra.
-Suegra, ¿qué le pasa a Marcus? Se fue y me dejó botada. ¿Con quién me voy a ir a casa? -le dice Claribel a la señora Ana, quien obviamente no la soporta.
-No te preocupes, muchacha; el chofer te llevará a casa -contesta la señora Ana, llevándola fuera del evento y pidiéndole al