Mientras caminaba hacia la casa, Avy sentía el peso de la decepción. Había imaginado este momento de otra forma, había creído que finalmente podía permitirse soñar con algo nuevo junto a Marcus. Pero ahora, se daba cuenta de que el pasado de él era más complicado de lo que había querido admitir.
En el jardín, Claribel seguía a Marcus, con una mezcla de furia y dolor.
—¿Es esto lo que querías? ¿Romper lo poco que quedaba? —preguntó, cruzándose de brazos—. Porque sí lo es, felicidades. Lo logras