64. Mi hijo va a casarse.
Khan se observaba al espejo, estaba harto de fingir ser quien no era, demasiados años escondiendo su verdad e intentando restablecer su imperio. Esta vez había sido mucho más inteligente, desde el principio hizo que todos sus negocios se vieran completamente legales, de cara a la sociedad era un rico empresario iraní que había llegado a Estados Unidos hacía apenas 10 años y tuvo la suerte de dar con una hermosa y guapa mujer que le abrió las puertas a la alta sociedad estadounidense.
Khan había