63. Solo debes dejarlo caer.
—¿Crees que Marjorie se enoje si llego a romper su vestido?— le preguntó a Lia, mientras alzaba la falda del vestido.
Evan estaba odiando que tuviera mucho vuelo y que le costará mucho descubrir las piernas de su amada y poder llegar hasta sus braguitas para poder romperlas, lo haría pero no. No estaban en casa, estaban en un lugar donde solo le habían dado quince minutos.
—Mierda mi amor, cuando nos casemos no podré evitarlo, pero romperé el maldito vestido que portes ese día y me impida tomar