Capítulo 41
Nara estaba sentada en el suelo de su sala jugando con Andrea a las princesas. Ese era el mejor de sus pasatiempos. No tenía intenciones de salir de su casa e incluso había declinado la invitación de Lina para que comieran juntas. Sin embargo, sus planes no podrían llevarse a cabo: su teléfono sonó. Al comprobar en la pantalla que era su hermana, suspiró y, con desgana, respondió a la llamada.
—Neida —dijo su nombre con pesadez e inventó una excusa para no tener que hablar con su he