Los cuatro coches de la familia Románov llegaron al puerto, eran las 1:30, no había nadie en el puerto, ni siquiera los pescadores se encontraban cerca.
Aleksander bajo del coche negro, cuando este estacionó a unos metros cerca del punto de embarcación. Unos hombres se pusieron detrás de él, protegiéndolo.
El alfa camino hacia un hombre vestido de negro, quien fumaba su pipa y miraba divertido al alfa joven.
— Aleksander — saludo el hombre.
— Nikolái. — respondió de igual manera. — Creo que