—Ni una sola de las personas que han caído en sus manos han salido con vida de la prisión. Será mejor que pienses muy bien antes de tomar una decisión, porque en realidad soy el único que puede sacar a Nadia de allí.
Luna sabía lo terrorífica que era la prisión de José, era la designada para encerrar a los condenados a muerte. Nadie salía de allí con vida o, al menos, no de una simple pieza. Incluso si alguien inocente entraba sin querer, saldría de allí convertido en como un cadáver despedazad