—Durante estos tres arduos meses, ella siempre me trató como si yo fuera él... pero nunca llegué a sentir el verdadero placer de tenerla. Cuando me enteré de algunas cosas, entendí muy bien que los sentimientos no se pueden forzar.
Leonardo no solía hablar con otras personas acerca de sus verdaderos sentimientos, ni siquiera con Andrés. De hecho, al principio solo era una herramienta para enfrentarse a los García, pero, ahora que Miguel al fin había muerto, solo quedaba Andrés en esa familia. Si