Aunque la boda de Sofie y Mathias estaba a la vuelta de la esquina, Katrine no podía evitar que los pensamientos sobre Lukas invadieran su mente, robándole la paz.
Sentada frente a su escritorio, jugueteaba con el colgante en forma de árbol, que él le había regalado y que solo usaba cuando estaba sola, mientras releía el correo en su pantalla:
Señorita Halvorsen:
Su presencia será requerida en la gala benéfica de Halade Teknologi esta noche. Considérelo una orden directa.
Atentamente,
Gustav H