Luego de una hora, Katrine, por fin, comenzaba a disfrutar de la atmósfera de la gala. Henrik, siempre atento, se había mostrado protector y a cada grupo que se acercaba la llevaba consigo, ayudándola a integrarse, como si hubiera comprendido lo sola que estaba en aquel lugar. Lukas había desaparecido con Gustav Haldane, y, desde entonces, no lo había vuelto a ver, como tampoco a Ingrid, lo que había permitido que se relajara aún más.
Después de una conversación ligera con unos proveedores de c