La propuesta de Mathias cayó como una losa sobre Sofie. Durante unos segundos, simplemente lo miró, incapaz de procesar lo que acababa de escuchar. Sus labios se entreabrieron en un intento de decir algo, pero las palabras no llegaban; se había quedado completamente en blanco.
—¿De qué está hablando? —preguntó por fin, al cabo de unos segundos que se le antojaron eternos, totalmente incrédula.
Mathias ni siquiera parpadeó. Su expresión era como si estuviera tallado en mármol, implacable e inmut