Tras varios intentos fallidos, una inesperada llamada interrumpió su mediodía.
—Hola, Sofie. Hemos revisado tu solicitud, y estamos interesados en tu perfil. Necesitamos a alguien dispuesto a trabajar en un ambiente dinámico y lleno de vida. Requiere de un código de vestimenta, al cual nuestros clientes están acostumbrados. —Hizo una pausa, y, con un tono intencionalmente neutral, añadió—: Es esencial que las empleadas vistan con ropa algo… atrevida. Eso ayuda a atraer al público, y, por supues