Quince días más tarde...
Ese día en la casa en la que ahora vivía Katrine el silencio era únicamente roto por el suave golpeteo de la lluvia contra los cristales y el trasteo de Henrik en la cocina, mientras ella se encontraba sentada en el sofá de la sala, con una mano descansando en su vientre.
Hacía unos días que había entrado en el sexto mes de embarazo y todo iba la mar de bien, a pesar de que cada día era una batalla constante entre la esperanza y el miedo. La vida que crecía en su inter