Narrador
Los pequeños buscaban a Milena desesperadamente. La puerta principal estaba entreabierta y, justo en la entrada, había una caja que les provocaba un escalofrío en la piel. El corazón de los niños latía con fuerza. Nerviosos, marcaron rápidamente el número de su padre, pero este no contestaba.
Jader caminaba por todos lados sin rumbo, con la desesperación reflejada en su rostro.
—¿Será que fue a la pulpería? —preguntó, intentando encontrar una explicación lógica.
—No, no lo creo… —respo