DEREK
Llegamos finalmente a la ciudad de León. Mi esposa Milena y su prima estaban a salvo, aunque heridas y agotadas. Mientras esperaba noticias, recibí una llamada que me confirmó lo que tanto había deseado escuchar: Laura ya estaba tras las rejas y pronto sería presentada ante el juez. Alejandro, por su parte, se encontraba en la UCI; el disparo en su pecho había y en su espalda, había sido mortal y su estado era crítico. Gerardo no corrió con la misma suerte: dos impactos de bala acabaron c