—Lo sé, mamá, claro que lo sé, pero, desgraciadamente, no puedo hacer nada. No sé dónde se esconde esa mujer. Recuerdo la propiedad, no voy a mentir, caminé algunas veces por dentro de ella, pero no sé dónde está ni cómo llegar hasta allí. Así es muy difícil. Pero detuvieron a los tres hombres que ella envió para secuestrarme; dos están en el hospital bajo custodia, y uno está en la comisaría. Los policías me dijeron que el investigador es muy bueno en lo que hace y que seguro conseguirá sacarl