Las horas pasan y el viaje se vuelve algo agotador para Liz. Finalmente, se queda dormida y ambos despiertan a la mañana siguiente, cuando el jet privado ya toca suelo. El guardaespaldas de Jack los despierta. Liz se levanta ansiosa por descubrir dónde están. En cuanto se abre la puerta del avión, Liz es la primera en bajar, mirando en todas direcciones, intentando adivinar el lugar.
—¡No me lo creo! ¿En serio? ¡Estamos en Brasil! —exclama, corriendo hacia Jack, sosteniendo su rostro mientras p