Una Casa Junto al Mar. Capítulo 62
Jack llega a la puerta de la mansión y toca el timbre. La gobernanta, que lleva cuidando la casa desde hace mucho tiempo y lo vio crecer, lo recibe con un cálido abrazo.
—¡Mi pequeño! Cómo has cambiado. Ahora eres un hombre maduro. Te echo tanto de menos, pequeño. ¿Cómo te va la vida? Podrías vivir aquí con tu familia y dejar el hospital en manos de otra persona. Tu presencia se echa de menos en casa. Extraño escuchar tus risas.
—No puedo creer que me llames viejo. Sabes que nunca me ha gustado