Luiza mira la mesa puesta frente a ella y luego a su alrededor, evaluando todo. Está impresionada con el refinamiento de la casa. Aunque Liz intentó describir lo hermosa que era, Luiza no pudo ni acercarse a lo que ve en ese momento. Mientras come algo, sigue observando a su alrededor y pronto escucha pasos detrás de ella. Al mirar, ve a Liz acercándose.
—Perdona, hermana. Me pasé de la hora de despertar. Ayer llegué, me di un baño y volví a la cama. Aunque estuve acostada, tardé un poco en dor