—¡No, por favor, no te vayas! Tenía tantas ganas de verte, y hemos hablado tan poco. Las horas han pasado volando. Los chicos están ahí conversando, y ahora que los niños se han dormido, Liz, no me hagas esto, ¿vale? Aún no me has contado todos los detalles.
—¡Vaya, Lu! No sé qué más quieres que te cuente. Ya te he contado la mayoría de las cosas que pasaron. Hasta los detalles sórdidos no te los cuento, sabes que me muero de vergüenza. Te conté todo, no hay más que contar. De la casa también t