—Vamos, hijo, tenemos que entrar en la iglesia. Tu novia ya está aquí, solo espera a que entres para que sea su turno. Pronto estarás casado —toma un pañuelo y limpia el sudor de la frente de Jack, ajustándole la corbata.
La música de entrada del novio comienza a sonar, y Jack entra en la iglesia acompañado de su madre. Ella le sonríe, le da un beso en la frente y él se posiciona frente al altar, esperando ansiosamente la entrada de su novia. No ve la hora de verla vestida de blanco, el gran su