Liz le sonríe mientras se prepara para bajar las escaleras. El padre de Jack la espera al pie de la escalera, pues será él quien la lleve al altar en ausencia de su padre. Aunque Liz no es su hija, está tan nervioso como si lo fuera. Liz aparece en lo alto de la escalera, y todos la miran boquiabiertos. Su belleza es deslumbrante, parece una princesa de cuento de hadas. Luiza no puede contener las lágrimas, que caen una tras otra, mientras intenta secarlas con un pañuelo para no estropear su ma