—Bueno, hasta el momento tenemos a más de cien personas confirmadas; Quedan veinte por responder a nuestros correos.
Informa Fabio viendo las cantidades de respuestas.
—Vamos bien…— Dice Marcus.
Rebeca mira su reloj y la hora avanza rápido; eran las dos de la tarde. Lo mejor era irse para prepararse para la noche.
—Tengo cosas que hacer; cualquier cosa, me avisan.
— ¿Debes irte?
—Sí, Marco. Debo irme…— Respondió con molestia. —Nos vemos, Fabio.
Tras haber despedido, subió a su auto y condujo ha