POV Mara
Me despierto sola en la cama king size.
El lado de Elías está frío, pero su almohada huele a él: a sándalo y a esa colonia cara que usa incluso para estar por casa. Paso la mano por la sábana arrugada donde durmió, sintiendo una punzada de soledad absurda. Hace apenas unas horas estábamos a punto de prenderle fuego al sofá, y ahora el vacío de la cama se siente como una declaración de intenciones.
Me levanto despacio. Mi cuerpo protesta, pero menos que ayer. Los "puntales" invisibles d