Delicia, tras la salida de Alejandro, levantó el teléfono para devolver la llamada a Néstor. Su celular se había roto en la oficina de Alvaro, así que no había podido atender la llamada anterior.
Pronto, la llamada fue contestada.
—¡Néstor!
—Algo no cuadra con lo de Yolanda. —dijo Néstor al otro lado de la línea.
—¿Qué pasa?
—Antes de conocerla, ¿estás segura de que nunca la habías visto?
—¡No la conocía! —Delicia estaba segura de que, excepto en su vida pasada, no había conocido a Yolanda ante