—Ja, ¿qué quieres decir? —preguntó Antonia con una sonrisa fría.
Y su tono llevaba cierto descontento y desafío.
Nunca antes Delicia había mostrado su agudeza de manera tan clara frente a ella, pero ahora...
Por primera vez alguien señalaba tan expresamente su círculo social, lo cual hacía que Antonia se sintiera algo incómoda.
—Por cierto, no sólo tú, ¡también Yolanda, todas ustedes esperan!
—Muy bien, ¡estaré esperando!
Antonia le replicó con arrogancia.
Desde su punto de vista, considerand