El psicólogo continuaba en la línea telefónica:
— Debes enfrentarte a esto, como cuando alguien tiene un terror irracional a algo absurdo, porque ambos sabemos que lo que ocurrió, no tiene relación con la chica.
— Ayer hice mi primer acercamiento, pero no te diré que fue fácil, porque no lo fue.
— Lo entiendo, ¡Y bravo por hacer el intento! Pero debes hacerlo por ti, y por tu hijo, o pasarás la vida entera echándole la culpa a esa joven y haciéndote daño cada vez que la veas, debes superar esto