Punto de vista de Nadia
La mañana no arregló nada.
Nunca lo hace, en realidad. Solo ilumina el desastre que estabas demasiado agotada para mirar la noche anterior.
Me desperté con esa pesadez familiar en el pecho, del tipo que hace que respirar parezca trabajo. Durante unos segundos me quedé allí mirando el techo, esperando —estúpidamente— que ayer hubiera sido un malentendido elaborado. Que me hubiera imaginado el expediente, el nombre, la forma en que la voz de mi madre se quebró cuando por f