Leonardo apretó el teléfono móvil contra la oreja para tratar de oír mejor a su hijo. Al parecer, unas de las amantes de su hijo tuvo a osadía de llamar a su casa y la que atendió las llamada fue Sofía. Sofía se había enfadado mucho con el que hasta le contó que ella estaba durmiendo en otra habitación.
— Por Dios hijo no habías hablado con esa mujer, ahora que piensas hacer.
— No los se papá pero no quiero perder a Sofía, ella me gusta aunque no hayamos tenido intimidad, me enamore de ella y d