Capítulo 36

La doctora iba impecablemente vestida con un traje, y su bata de médico, llevaba el cabello gris recogido en un moño perfecto.

— Buenos días usted debe ser Selene Scott verdad.

— Si…

— Su esposo no vino con usted. —contestó la secretaria, con la mayor firmeza que pudo.

Ella frunció el ceño y le lanzó una mirada furibunda.

— Señorita Scott la doctora espera por usted, que pase.

— Ok... Disculpe no prestar atención. —respondió ella.

Haciendo acopio de valor, le dio la espalda a la mujer y se diri
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