—Si tuvieras una actitud un poco más agradable, quizá lo haría.
—No me importa si no lo hace, de todas formas.
—Debería importarte, es tu suegra.
—La única que importa y debe estar de acuerdo eres tú, Juliette —aseguró.
—¿Y cuál crees que habría sido la impresión de tus padres sobre mí? —fue una pregunta que de pronto cruzó mi mente, y supe que había cometido un error al decirla porque él se tensó de inmediato—. Olvídalo, no debí haber…
—Mi madre... estoy seguro de que le habrías caído bien —di