Joaquín
—Es mi tío, —dijo Samuel con calma.
—¿Tu tío?, —repitió Amy, parpadeando sin comprender nada—. ¿Joaquín es tu tío?
Respiré hondo, frotándome el cuello, esta conversación no sería para nada fácil.
—Amy, puedo explicarlo, —empecé, pero ella me detuvo levantando una mano, mirando a Samuel para que le diera respuestas.
—¿Desde cuándo el pasante es tu tío?, —le preguntó, arqueando una ceja.
—Bueno... desde que nací, —respondió él alargando la o, dándose cuenta que su comentario salió con un