Felipe
Apenas puse un pie en la oficina, supe que había cometido un error.
No era solo esta sucursal la que conocía como la palma de mi mano, sino también las otras en el extranjero, que Joaquín había tenido la grandiosa idea de fusionar y manejar desde aquí.
Este era un gran reto. Mi vida, antes tranquila como gerente de una pequeña sucursal, ahora era un caos. Estaba a punto de convertirme en el líder de un imperio global.
"No creo estar preparado para ello."
—¡Señor Ortiz! —gritó una voz