Narrado por Brienna Clarks
Desperté con el cuerpo cansado, como si hubiera pasado la noche entera luchando contra algo que no podía ver. Los ojos me pesaban y la cabeza me daba vueltas. La última pastilla había sido hacía un par de horas, cuando ya no podía más con el ardor que me recorría el cuerpo, pero el efecto se iba diluyendo rápido. Lo sabía porque el calor volvía, lento y constante, instalado en el centro del abdomen como una presión que no cedía.
Me moví sobre la cama y una sensación h