Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mirada de Kael era un filo cortante en la penumbra, sus ojos brillando con la intensidad de un lobo listo para atacar. Su postura, tensa y ligeramente agazapada, dejaba claro que no confiaba en los extraños que acompañaban a su hermana. El aire frío del bosque parecía cargarse de electricidad, y Ryan sintió el instinto primal de su lobo rugiendo en su interior, listo para responder si era necesario. Tiberius, a su lado, permanecía inmóvil, p







