Mundo ficciónIniciar sesiónLa hoguera se había reducido a un montón de brasas que palpitaban como el corazón de la noche. El campamento de Claro de Luna estaba en silencio, salvo por el ocasional ulular de un búho y el murmullo del viento entre los árboles. Ryan y Tiberius compartían una tienda improvisada en el borde del claro, un refugio sencillo que les habían ofrecido los lobos de la manada. Pero el sueño no llegaba fácilmente para Ryan. Las palabras de







