—Entonces, ¿piensas que mi hombría no es normal? —sonrió con diversión al verla sonrojarse intensamente. Sabía que esa mujer pondría su mundo patas arriba y cambiaría su estilo de vida, pero no se arrepentía de estar con ella—. Está bien que le tengas miedo.
—Deja de burlarte. —refunfuñó avergonzada.
Olivia tomó varias bocadas de aire para tomar valor y agarro su hombría en sus manos y empezó a frotarla con delicadeza. Sintió cómo la excitación crecía dentro de ella, mientras se le hacía agua l