El ambiente tenso fue interrumpido cuando Hermes llegó con su laptop en mano. Saludó rápidamente y, sin perder tiempo, compartió la valiosa información que había obtenido de las cámaras de seguridad de la ciudad.
—Una de las cámaras, a dos cuadras de aquí, logró captar el rostro de Rogelio —anunció con urgencia—. Iba en una camioneta negra, pero lo perdí en la salida de un túnel que conduce a las afueras de la ciudad. Tengo la placa del vehículo.
Dexter no dudó ni un segundo. Tomó los datos que