Ava tenía seis meses de embarazo. Estaba en el centro comercial acompañada de Greta, buscaban ropa de maternidad, pero entraron en una tienda de artículos para bebés. Se deleitaron con la amplia variedad de prendas y accesorios, que sin dudar compraron varias ropitas unisex.
Al salir de una de las tiendas, Ava entregó sus bolsas a uno de sus guardias de seguridad y tomó la mano de Greta. La intención era descender por las escaleras mecánicas, que en ese momento se encontraban vacías. Uno de los