Él la miró con amor y un suspiro de agradecimiento se coló por su boca. Aunque la herida del pasado estaba cerrada, él sabía que, al lado de Ava había encontrado la cura.
—Por eso te digo que Lorena es solo un fantasma de mi pasado. Tú eres mi presente, Ava. Tú y nuestros hijos son mi única verdad, a los que amo y están por encima de todos.
Ava comenzó a sollozar nuevamente, no solo por el dolor que Dante había vivido, sino por la confianza y el amor con que la miraba. Con voz suave, le susurró