Lyra continuó buscando información en su teléfono, centrando su atención en el CEO de la compañía. Algo en su interior le decía que él no estaba al tanto de las maniobras poco éticas de su gerente. Tras revisar varias páginas, finalmente encontró una foto en un portal de farándula donde se veían las placas del auto del CEO. Las memorizó al instante.
Sin pensarlo demasiado, logró colarse en el estacionamiento del edificio.
«Lyra, ¿dónde estás?»
Era un mensaje de Kael. Ella lo leyó y lo ignoró.