El corazón de Sofía latía con fuerza, estaba realmente preocupada, le ordenó al chófer llevarla al hospital.
Las cosas se estaban saliendo de control, primero su esposo, ahora su prima.
Todo le resultaba realmente complicado, no quería que nadie más terminara herido.
El auto se detuvo, se bajó e ingresó al lugar prácticamente corriendo, preguntó por su prima en recepción.
La joven le pidió llenar unos documentos, ya que nadie lo había hecho. Anotó los datos de Gabriela.
—¿Señorita, quién se ha