Darío estaba esperando a que Sofía regresará con algo de comer, moría de hambre, había salido sin desayunar esa mañana.
Estaba tan preocupado por su esposa que había olvidado todo lo demás.
Escuchó la puerta abrirse y asumió que se trataba de ella.
—Amor, volviste ya…
Cuando levanto la mirada se llevó una sorpresa, Patricia lo miraba con una sonrisa.
—Supe lo del accidente, así que vine a verte. Los videos son realmente aterradores.
—No debiste venir, no era necesario, estoy aquí gr