Después de desayunar y algunas horas en el lugar entre análisis y lo demás, el doctor le dio de alta. La bala había entrado y salido de su cuerpo sin causar daños mayores.
Unos cuantos analgésicos y volvería a estar bien.
Sofía avanzó al lado de su esposo en silencio, las palabras de Patricia danzaban en su cabeza, no podía dejar de pensar en ello.
—¿Estás molesta conmigo?
Preguntó deteniéndose y tomando la barbilla de la mujer entre sus manos.
—No —respondió en tono cortante.
Darío no sabía qu