Sofía bajó las escaleras lentamente, había pasado tiempo encerrada en su habitación sin ánimos de ver a nadie.
Pero ese día era el velorio de su tío, no podía faltar, se había hecho cargo de los gastos.
Bajo las escaleras, encontrándose con dos oficiales, su esposo le dedicó una mirada de disculpa.
Habían sido días realmente difíciles, pero debía de ser fuerte, por el bien de todos.
—Señora Clark, me alegro de que esté bien, necesito su declaración, solo tomará un momento.
Sofía respiró pr